martes, 11 de septiembre de 2007

el escenario

supongo que algo comparto con ese otro alguien que anda por ahí y que ya extraño, que es lo relativo en la verdad de las cosas. la capacidad de poner elasticidad a los procesos. de adivinar cierta armonía en lo laxo.
solía pensar que una es más auténtica en cuanto más se parece a lo que soñó de si misma. lo saqué de una película de Almodóvar, en la cual la Agrados, se para en un escenario, a explicarle al público como cambio cada centímetro de su cuerpo.
capaz una puede filosofar en el mismo sentido. desde un lugar similar analogar los procesos y acudir a los clisés para salvar el alma. una mujer es un poco eso que encierran los escritorios de oficinas prolijos, lo delicado, los toques femeninos obvios, lavar las tazas, cierta disciplina de casa de familia que hace de escuela y que nos muestra el atlas-mujer, el deber ser. la república de las señoras bien. otro poco es el miedo, y la conciencia. cierta ansiedad en las entrañas, de por vida. odio. y la energía enorme que despierta lo inconcluso. amor. no morirse con eso. gritarlo. sin conciencia de los lugares del deber. cosas mas hermosas.
por que una es más auténtica en cuanto más se parece a lo que soñó de si misma. pero el camino puede andarse de mil maneras y colores.
podemos, como la Agrados, pararnos en el escenario y explicar como llegamos hasta donde estamos, enumerando cada detalle de transgresión psíquica y física, y como cada cosa llevo a la otra, y la cadena de la vida. o ser más tímidas, y ponernos a escribir a la madrugada en una computadora prestada intentando, mal y pronto, llenar los vacíos y ordenar el cambio, o desordenarlo, pero encontrarle algún sentido.
supongo que al final del día, cuando se cierran las cuentas, una hace lo que puede. con el mundo encima. girando así de rápido, y los escenarios, los desamores, el público y todo el teatro de pie, una hace lo que puede. aunque nadie aplauda. aunque te silben y te tiren tomates o naranjas.

3 comentarios:

cecilia dijo...

es impensable imaginar cuanto te habras extrañado desde el verano hasta la primavera... cuánto invernaste amiga, y qué naranja, qué tomate te va a desabrigar el invierno para que las mantas se caigan una a una, como cáscara piel que te deja en carne viva..
y puedas pedir prestada una maquina solo porque no estas cerca de la tuya, y puedas muy bien como lo haces, citar a alguien que sintió lo mismo y te lo cuenta...
palabras y palabras... las palabras curan, las palabras matan, las palabras cuentan... saber usarlas es una virtud y un vicio.. habrá mayor peligro¿
volver a los rincones siempre reconforta. mostrarse mientras no te ve nadie es el seguro de vida. la funcion perfecta. porque aplausos tambien abaten. como tomates. como cachetadas.
bajar del escenario. cuando ya hablo amparo, hablo almodovar, hablaron todas tus familias, todas, y quisiste decir algunas palabras vos.. bajar del escenario. y mezclarse un poco con la vida, y ni aun asi pasar desapercibida.
esos son los momentos, es la primavera.
nadie quiere lo que vos queres. cada uno quiere lo que quiere uno, y si te quieren, lo mejor para vos. pero nadie sabe lo qué. nadie carga con tus cascaras, ni gozara de tanta pulpa porque es tuya..
muy bien cuando tocas el alma, rascando con un dedo las cascaritas y, al menos, yo te escribo con el tomate listo para tirartelo por la cabeza cuando me de cuenta de que te volves a dormir...

living dead dijo...

Sos vos misma?
Yo diría que si.

No sé qué es mas intenso, si el post o el comentario.

No quiero redundar. Pero tu forma de escribir es muy particular.

Creo que me da taquicardia (ojo. Es un elogio...)

canchereando dijo...

no soy yo misma. es una amiga. pero me gustaria haber sido... por q es lindo lo q dice y como lo dice.